Algunas veces me parece que soy cada vez más monstruo y menos persona... Es que me siento como si tuviera que:
- ir siempre a lo puto fácil y a lo puto cómodo.
- no arriesgarme con nada/nadie.
- mirar siempre a mi puto ombligo.
- no ser una sentimental (por favor, ¡cómo se me ocurre en los tiempos en los que vivimos!).
- hacer como que paso de las cosas/personas...
- no soñar, no sentir, no dejar que nada ni nadie me afecte.
- ser siempre fuerte, que nunca algo o alguien te haga sentirte débil (y si te hace sentir débil - algo que está muy mal - ¡ni pensar en demostrarlo!).
- ser siempre duro, nunca ser sensible.
- que ya nada (las millones de injusticias que hay en la vida) ni nadie nos sorprenda nunca y que no nos dejemos sorprender.
Hoy, estaba en Pamplona dando vueltas y me he dado cuenta de que cada vez soy más así... y yo no quiero, no quiero, no quiero, no quiero ser así... ¡me niego!
Hace unos tres años (antes de irme a vivir a Lisboa), mi padre me dijo una vez (igual ya lo he dicho aquí alguna vez, pero bueno, da igual porque ahora nadie me lee, jeje) que por mi manera de ser yo sufriría mucho en la vida, porque no toda la gente era buena, ni toda la gente podía hacer lo que realmente quería, que la vida no era fácil, bla, bla, bla...
En aquel momento también estaba mi novio de entonces (con el que estuve un trillón de años y me conocía - y me conoce - perfectamente) y estaba de acuerdo con mi padre en que yo iba a sufrir mucho y no podía ser tan... tan... tan así, como era yo (es que no sé cómo explicarlo).
Yo en aquel momento me mosqueé un poco porque ¿qué leches me venían diciendo eso en aquel momento y por qué me lo decían a mí?
Pero tenían razón. De verdad que tengo la sensación de que nos hacen (nos hacemos) ser todo eso que he dicho ahí arriba y en fin... si es así como se consigue ser feliz, ojalá, ojalá de verdad yo sea una infeliz toda mi vida... Es que me parece tan triste y tan tan peligroso además... pppffff...
De hecho, cuando yo peor he estado conmigo misma (últimamente, por ejemplo) ha sido cuando me he parecido más a la lista esa que he hecho arriba... es un horror, yo no quiero ser un monstruo, quiero ser una persona...
Es que joder, es verdad, la vida no es fácil. Y algunas veces es hasta una puta mierda, sufres un montón (y en vano muchas veces, porque no por mucho sufrir se van a arreglar las cosas), todo te sale mal... ¿y qué? pues te jodes y ya pasará... pero eso no quiere decir que no merezca la pena arriesgarse por lo que realmente te importa....
Bueno, bueno, me voy a andar en bici y a encuadernar unos apuntes de musicología, que estoy un poco sulfurada...
Y nada, ¡viva la vida!
- ir siempre a lo puto fácil y a lo puto cómodo.
- no arriesgarme con nada/nadie.
- mirar siempre a mi puto ombligo.
- no ser una sentimental (por favor, ¡cómo se me ocurre en los tiempos en los que vivimos!).
- hacer como que paso de las cosas/personas...
- no soñar, no sentir, no dejar que nada ni nadie me afecte.
- ser siempre fuerte, que nunca algo o alguien te haga sentirte débil (y si te hace sentir débil - algo que está muy mal - ¡ni pensar en demostrarlo!).
- ser siempre duro, nunca ser sensible.
- que ya nada (las millones de injusticias que hay en la vida) ni nadie nos sorprenda nunca y que no nos dejemos sorprender.
Hoy, estaba en Pamplona dando vueltas y me he dado cuenta de que cada vez soy más así... y yo no quiero, no quiero, no quiero, no quiero ser así... ¡me niego!
Hace unos tres años (antes de irme a vivir a Lisboa), mi padre me dijo una vez (igual ya lo he dicho aquí alguna vez, pero bueno, da igual porque ahora nadie me lee, jeje) que por mi manera de ser yo sufriría mucho en la vida, porque no toda la gente era buena, ni toda la gente podía hacer lo que realmente quería, que la vida no era fácil, bla, bla, bla...
En aquel momento también estaba mi novio de entonces (con el que estuve un trillón de años y me conocía - y me conoce - perfectamente) y estaba de acuerdo con mi padre en que yo iba a sufrir mucho y no podía ser tan... tan... tan así, como era yo (es que no sé cómo explicarlo).
Yo en aquel momento me mosqueé un poco porque ¿qué leches me venían diciendo eso en aquel momento y por qué me lo decían a mí?
Pero tenían razón. De verdad que tengo la sensación de que nos hacen (nos hacemos) ser todo eso que he dicho ahí arriba y en fin... si es así como se consigue ser feliz, ojalá, ojalá de verdad yo sea una infeliz toda mi vida... Es que me parece tan triste y tan tan peligroso además... pppffff...
De hecho, cuando yo peor he estado conmigo misma (últimamente, por ejemplo) ha sido cuando me he parecido más a la lista esa que he hecho arriba... es un horror, yo no quiero ser un monstruo, quiero ser una persona...
Es que joder, es verdad, la vida no es fácil. Y algunas veces es hasta una puta mierda, sufres un montón (y en vano muchas veces, porque no por mucho sufrir se van a arreglar las cosas), todo te sale mal... ¿y qué? pues te jodes y ya pasará... pero eso no quiere decir que no merezca la pena arriesgarse por lo que realmente te importa....
Bueno, bueno, me voy a andar en bici y a encuadernar unos apuntes de musicología, que estoy un poco sulfurada...
Y nada, ¡viva la vida!

0 Comments:
Enviar um comentário
<< Home